Se echó en el piso. Sobre el césped. Sobre la Tierra.
Debajo de su abdomen la vida movía el tiempo, el orbe, todos los astros
Ahí notó que podía decir algo especial para esa época suya.
Primero solo había pretendido hablar de los secretos que las hojas del árbol, movidas por el viento, le susurraban en medio del parque.
Una señora pasaba caminando a los lejos, por la vereda lateral del parque.
pensó
Estoy solo, porque no están los demás acá a mi lado
Estoy conmigo
Nadie sabe de esto que estoy pensando
Y si no lo digo o escribo nadie nunca lo sabrá
Y por eso supo que sobre el césped se hallaba él, visto por la mujer que pasaba, en su mundo que era párte del mundo de la mujer
y que dentro de él había un mundo secreto que si no comunicara sería un mundo inaccesible por siempre
Al ver su papel recien escrito en un cuadernillo apoyado sobre la hierba se hallaba eso: el tercer mundo
Un mundo distinto al de la señora y distinto al suyo mismo.
Jose cuervo
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