miércoles, 10 de julio de 2024

inventario de silencios pagina 1

Estaba sentado, en la silla más cercana a la ventana, a la mesa de la sala, que era redonda y de vidrio frío como el silencio mío. Por la ventana llegaban vientos que al lamerle el rostro tocábanle la conciencia, evocaban en él los pensamientos que en el recuerdo se deshacían en una flecha que dió por dibujar sobre el papel sobre el que escribía este vuelco de soledad. Así sin más... una flecha. Luego cambió de lapicero para abandonar la tinta seca azul y empezó a usar uno de color negro, sobre el papel de la distancia que lo acercaba al mundo de los que duermen a esas horas y que al día siguiente habría de creerlo su congénere.

Puso entonces en tinta seca negra:

Estaba sentado en la silla más cercana a la ventana, a la mesa de la sala, redonda, de vidrio frío, como el (polo sur) silencio, con vientos que por la ventana llegaban y que, al hacerle evocar el pensamiento sobre la lejanía de él, de sus risas y sonrisas, le traía de vuelta la imagen de una aurora boreal.

Por la ventana se ve el mundo. El mundo lejano y ausente. El mundo amargo y brillante apagado como (una estrella de día) una noche sin estrellas, como un dia sin sol.

" Busquemos en la memoria, evoquemos ayeres", - él leyó. Él pensó. Él se quedó callado, aún más... luego escribió:

Adivinaba el porvenir, evocaba a los muertos. Una cita no le servía para emular la acción. Lo evocaba sólo a él, que estaba vivo.

Se dijo tonterías en el aire pero las plasmó en el papel: " No tendrán espacio entre los dedos los difuminados rayos de sol... no tendrán... como no sea sólo para la tarde siempre y no para albergarte en mi nombre... el que sea suficiente... como para soñarte"

Luego se dió por vencido y se fue a dormir... a vivir domir.

 Se echó en el piso. Sobre el césped. Sobre la Tierra.

Debajo de su abdomen la vida movía el tiempo, el orbe, todos los astros
Ahí notó que podía decir algo especial para esa época suya.
Primero solo había pretendido hablar de los secretos que las hojas del árbol, movidas por el viento, le susurraban en medio del parque.
Una señora pasaba caminando a los lejos, por la vereda lateral del parque.
Entonces, tras lo de las hojitas verdes ya escrito,
pensó
Estoy solo, porque no están los demás acá a mi lado
Estoy conmigo
Nadie sabe de esto que estoy pensando
Y si no lo digo o escribo nadie nunca lo sabrá
Y por eso supo que sobre el césped se hallaba él, visto por la mujer que pasaba, en su mundo que era párte del mundo de la mujer
y que dentro de él había un mundo secreto que si no comunicara sería un mundo inaccesible por siempre
Al ver su papel recien escrito en un cuadernillo apoyado sobre la hierba se hallaba eso: el tercer mundo
Un mundo distinto al de la señora y distinto al suyo mismo.
Jose cuervo
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dubitación ante la rememoración de la seguridad y el sentido

La PC era pesada. El aire era denso. yo en la oscuridad del silencio, de la lejanía. no había nadie más. Tú. No existias tú. Yo. Yo existía desde antes de que existiera en ese páramo. Pero la cuadriculada estructura me daba, desde hacía poco, puntos de apoyo, para respirar.

martes, 9 de julio de 2024

llenar espacios vacios

Legos solo sobre la alfombra granate

diseños arábigos

tentáculos y ramas sobre el lienzo blanco

tinta seca azul sobre el mar blanco de cartulina apoyado sobre madera balsa

ojos de una mujer mayor que cualquiera en mi experiencia

ninfas, hadas, driadas

yo te inventé.

Musa mágica y lejana mirándome desde el centro de mí hasta ese lugar lejano donde yo habitaba el mundo lejano y ausente de losdemás

de mi en medio de los demás 

pensando

Soledad

seguridad

vaciío lleno de mi

y entonces

las ramas

los vientos

las hojas y las ramas

los cabellos...

yo pensando

sin fin y sin voz

tan lleno de todo

de nada y de mi

de ti

que nunca te conocí

que ahora no te puedo olvidar

tras olvidarme de mi

de cómo me mirabas como las aguas arremolinadas de mi ansia

de llenar todo

todo

de mi

lunes, 8 de julio de 2024

noche vacía

Estaba lleno de calma tras dormir dos horas sobre el sofá, abrazado a las piernas y muslos de ella. Ella refirió notar mi amor, mi entrega, mi voluntad de hacerla sentir amada. Él la habia extrañado denodadamente durante 24 horas, las 24 horas previas mientras había estado en la clínica de guardia, atendiendo pacientes que requerían ecografías de emergencia. Al salir por la mañana, a las siete, lo único que quería era ir a sus brazos y abrazarla para demostrarle físicamente que la adoraba y la extrañaba. Así lo había hecho apenas cruzar el portal de la entrada de la casa. Dos horas más tarde habían ido juntos a Sedapal, la compañía de agua, para una conciliación sobre unos cobros excesivos con los que estaban en desacuerdo. El asunto no había sido más que motivo de desazón y decepción. Ella alterada y el calmándola, diciéndole que habían hecho lo necesario pero que no tenía sentido el afectarse en demasía por el asunto ya que al final se trataba de su país, en el que las cosas no funcionaban de acuerdo con lo que uno normalmente esperaría. "¿Cómo te sentiste?" - le preguntó ella, respecto del desenlace de la situación. AL instante respondióle: "Igual que como me siento cuando el poder judicial no me da solución sobre la abducción, eufemismo para secueestro, por parte de mi ex esposa, con respecto de mi hijo. No hay justicia. "No la esperes en el Perú".
Después habían ido a una consulta médica para un tratamiento para ella. Ello se desarrolló de manera adecuada y puntual, oportuna y sin retraso. El pagó 300 soles y se sintió atisfecho. Había sido un buen servicio. En la salita de espera él se había quedado dormido casi ya profundamente cuando de pronto ella volvió a por él y le dijo que ya estaba todo hecho. Se fueron. Reingresaron a casa, pidieron comida para el almuero a un servicio de delivery de menú cercano. Comieron y vieron videos de youtube en la tele sobre temas de su interés. Luego ocurrió lo de él abrazándose a sus muslos y piernas. Ella echada en el sofá y él echado a su lado, más cercano a sus piernas. Se abrazaron mucho. Él se dedicó a estrujarle los músculos de las piernas tratado de transmitirle todo su amor y disposición para, por medio de esa acción, lograr decirle activamente que prefería estar con ella siempre en lugar de estar lejos trabajando. Pero asó era la situación y lo que trataba de hacer en realidad era recompensarla por la lejanía (de un día entero sin tí) a la que ambos se habían visto sometuidos, distantes el uno del otro, como cada domingo que sucedía, con normalidad en la resignación de ellos.

inventario de silencios pagina 1

Estaba sentado, en la silla más cercana a la ventana, a la mesa de la sala, que era redonda y de vidrio frío como el silencio mío. Por la ve...